Ya sabes, en realidad no existen muchos días, 
sino que duermo,
me hago las noches para imaginarme que renazco y que tengo una nueva oportunidad de ser nadie en este guion escrito de antemano.
Aveces me visita el recuerdo de cuando las mañanas eran hermosas.
Todo depende del capricho de un programa que no toma consejos de los benevolentes.
Debe existir alguna ceremonia oculta que me estirpe el dolor de este dolor. Camino, sueño, duermo profundamente y solo en el espacio antes de hacerme responsable, vivo.