Dejadme en la belleza de Dios, frutas , perlas de baccarat,
El río cantando a la quietud de las montañas,
La transparencia del azul,
El silencio y el zumbido del abejorro,
Las rosas y el tejido de las ramas,
El puente japonés y sus piedras opacas.

Dejadme en la belleza De Dios, frutas, perlas de baccarat,
La inmensa sábana blanca de nieve en el valle,
La chimenea humeante de aquella casita perfecta,
los árboles que me sonríen mientras canta el universo.
La quietud y la ausencia del tiempo
Como si fuera la vida, como si nada muriese.