Hay días en los que las horas parecen devorarme,
entonces estraño tu voz y me dedico a perseguir su eco,
pérdida en el tiempo, los remolinos que juegan con mis pasos,me dicen que daremos un salto hacia una nueva trastienda en donde seguiremos habitando sin ti.
Y me pregunto si allí continuará existiendo este recuerdo de tu amor.
Aveces te invento en otras figuras que son una burla de mi misma.
Prefiero entretener esta promiscuidad a mirarme en lo profundo del vacío desolador en que me he convertido.
Corro hasta donde sea que quede la reminiscencia de tu perfume, solo las flores me calman cuando me muestran un poco de tu verdad.
Y otra vez me pregunto, Qué me trajo a estas estancias?,
Si al menos encontrase el remedio de una madre con un poco de amabilidad,reposaría en su regazo,
esperándote, como esas beldades que no se descomponen nunca.